Fina y Agustín se conocieron en un tren que viajaba a Murcia. Unos ronquidos insufribles los sacó del vagón y los llevó a entablar una conversación que duró las horas que tardó el tren en llegar a Calasparra.
A Alberto, Amelia y Luki les gusta desayunar en la calle juntos los domingos. Luego pasean por el rastro buscando fotos antiguas y juegan a inventar historias de amores imposibles.










